Ahora que se ha introducido una limitación verdaderamente draconiana para llevar líquidos a bordo de los aviones, no estaría de más que alguien ofreciera un kit de aseo personal, para uno o dos días.
La verisón para hombre incluiría: cepillo y pasta de dientes, maquinilla de afeitar, espuma y loción after-shave, desodorante, opcionalmente gel y champú, todo en dosis para una o dos aplicaciones. El gel y el champú los considero opcionales porque la mayoría de los hoteles los ofrecen entre los botecitos varios que regalan en el cuarto de baño.
El kit cumpliría todas las normas previstas, iría en bolsita transparente, sería desechable, reciclable, etc., y además con un precio razonable, y a la venta en droguerías, hipermercados y en las tiendas de los aeropuertos, claro.
Podría existir en versión estándar, con marca blanca o marca razonable, y en versión lujo, con after-shave de firma, colonia, y cualquier otra mejora que se les ocurriera a los proveedores.
Este producto tiene una demanda inmediata, que son todas las personas que viajan por trabajo y pasan fuera una o dos noches, e intentan no facturar equipaje.