Cada vez que viajo fuera de España, me fijo al aterrizar en las casas de los pueblos cercanos a los aeropuertos. Suelen ser casas individuales, con un jardín razonable (entre 500 y 1000 metros), de varias alturas y con aspecto cuidado.
En España los planes de urbanismo hablan de VPO, pisos de 75 m2, y como mucho, chalets adosados, en España signo casi de lujo. En Inglaterra, símbolo de barrio obrero. Lo curioso es que España es uno de los países menos densamente poblados de Europa, luego no nos falta espacio.
Sin embargo los planes de urbanismo son muy limitativos. Y lo que preocupa, lo que denuncian los periódicos – veáse el caso de ‘El Pocero’ – es que alguien pueda enriquecerse con recalificaciones de terreno o/y especulando. Sin embargo el escándalo debería ser la escasez de suelo urbanizable, que provoca el encarecimiento del suelo, y por tanto la oferta de vivienda insuficiente frente a la demanda, y, por consiguiente, el encarecimiento que pagamos los ciudadanos.
Nos hipotecamos la mayor parte de nuestras vidas para comprar unas viviendas cicateras, pequeñas y con calidades mediocres, pero que cuestan como si fueran de lujo. Hay algún ayuntamiento que proponga en su plan de urbanismo viviendas individuales con un mínimo de 200 m2 de superficie construida sobre una parcela mínima de 500 m2?
Porque esto sería crear riqueza, y no lo que ocurre habitualmente, y es que unos pocos se enriquecen encareciendo el coste de unas viviendas, en general insuficientes, y que nos empobrecen a todos artificialmente, sin ninguna necesidad.
Actualización: encuentro en Rebelión Digital una entrada en línea con estas ideas, proponiendo como solución al problema de la vivienda el aumento del terreno edificable.